EL ARROZ CON LECHE DE TODA LA VIDA
180 g de arroz de grano redondo
1 l de leche
100 g de azúcar
Canela en rama
Canela molida
1 vaina de vainilla (opcional)
La piel de un limón
1.- Practica un corte longitudinal en la vaina de vainilla. Vierte en un cazo de fondo grueso la leche, añade un trocito de canela en rama, la vainilla, el azúcar y un trozo de piel de limón, que previamente habrás lavado bien y secado. Acércalo al fuego y caliéntalo despacito.
2.- Cuando rompa el hervor, incorpora el arroz en forma de lluvia y remueve para que se mezcle bien con la leche. Deja que cueza, siempre a fuego muy lento y removiendo con una cuchara de madera todo el tiempo para que no se pegue, durante 18 minutos, hasta que está al dente.
3.- Agrega entonces el azúcar y cuece unos 15 o 20 minutos más, removiendo, hasta que la leche prácticamente se evapore; el arroz debe quedar bien cocido y el líquido, espeso y cremoso.
4.- Retira del cazo la vaina de vainilla, la canela en rama y la piel de limón, y reparte el arroz en cuencos de postre o en una fuente grande. Deja que repose al menos 30 minutos antes de servirlo; así conseguirás que el arroz absorba mejor la lecha. Y, si lo prefieres frío, déjalo en el frigorífico unos 30 minutos antes de llevar a la mesa.
5.- Espolvorea la superficie del postre con un poco de canela molida. Corta 4 trocitos de canela en rama y otros tantos de piel de limón. Ponlos a un lado, en cada cuenco para decorar, y sirve.